Reduce las arrugas de expresión con toxina botulínica aplicada por profesionales con formación anatómica avanzada. Resultados naturales, procedimiento rápido y sin cirugía.
El botox — nombre comercial más conocido de la toxina botulínica tipo A — es uno de los tratamientos estéticos más realizados en el mundo. Funciona relajando de forma temporal y controlada los músculos que producen las arrugas de expresión, esas líneas que aparecen cuando fruncimos el ceño, levantamos las cejas o sonreímos.
No se trata de eliminar la expresividad de tu rostro, sino de suavizar las marcas que el movimiento repetido genera con el tiempo. El resultado es una apariencia más fresca, descansada y natural, sin necesidad de cirugía.
En Clínica Monteverde, el botox es aplicado por la Dra. Romina Mora, Directora Clínica y especialista en estética orofacial. Su formación como cirujana dentista le entrega un conocimiento profundo de la musculatura y la inervación facial, lo que se traduce en aplicaciones más precisas y resultados más predecibles.
La toxina botulínica es especialmente efectiva en las zonas donde las arrugas se forman por la contracción muscular repetida.
Suaviza las arrugas horizontales que aparecen al levantar las cejas, devolviendo una apariencia más relajada a la parte superior del rostro.
Reduce las líneas verticales entre las cejas — conocidas como “líneas del león” — que dan un aspecto cansado o enfadado.
Atenúa las arrugas en las esquinas externas de los ojos que se marcan al sonreír o entrecerrar los ojos.
Reduce la exposición excesiva de encía al sonreír, logrando una sonrisa más equilibrada y armónica.
La toxina botulínica también tiene aplicación terapéutica para relajar el músculo masetero en pacientes que aprietan o rechinan los dientes.
Suaviza el aspecto de “piel de naranja” en el mentón y las líneas descendentes en las comisuras labiales.
La Dra. Romina Mora evalúa tu musculatura facial, identifica las zonas a tratar y escucha tus objetivos. Se define un plan a medida.
Se limpia la piel y, si lo prefieres, se aplica un anestésico tópico. Se marcan los puntos de inyección con precisión anatómica.
Se inyecta la toxina botulínica en dosis controladas con agujas ultrafinas. El procedimiento completo toma entre 15 y 30 minutos.
Los resultados comienzan a notarse entre el tercer y séptimo día. Se agenda un control a las dos semanas para evaluar el resultado y realizar ajustes si es necesario.
El botox en Clínica Monteverde es aplicado por la Dra. Romina Mora. Su formación en odontología y su especialización en estética orofacial le permiten comprender en profundidad la musculatura facial, los nervios y los vasos sanguíneos de la región. Esto se traduce en aplicaciones más seguras y resultados más armónicos.
Cada tratamiento es precedido por una evaluación personal donde la Dra. Mora escucha tus expectativas y define un plan que respete la naturalidad de tus rasgos. Nuestro enfoque siempre prioriza la armonía por sobre la exageración.
El botox preventivo es una tendencia creciente que consiste en aplicar pequeñas dosis de toxina botulínica antes de que las arrugas se marquen de forma permanente. Al relajar la musculatura de forma temprana, se evita que los pliegues de expresión se profundicen con el paso de los años.
Este enfoque es especialmente útil para personas que notan las primeras líneas de expresión y desean prevenir su avance sin esperar a que se conviertan en arrugas establecidas. La Dra. Romina Mora puede evaluar si el botox preventivo es una opción adecuada para tu caso.
Además, el botox se complementa eficazmente con otros tratamientos de estética orofacial como el ácido hialurónico para rellenar arrugas estáticas, la mesoterapia facial para mejorar la calidad de la piel, o un plan integral de rejuvenecimiento facial.
Agenda tu evaluación con la Dra. Romina Mora y descubre cómo el botox puede ayudarte a suavizar las arrugas de expresión sin perder la naturalidad de tu rostro.
También puedes visitarnos en Baquedano 281, Puerto Montt.
Clínica Monteverde — Botox con la seguridad de una clínica dental.